Anales Cientícos, 79 (2): 436 - 442 (2018)
ISSN 2519-7398 (Versión electrónica)
DOI: http://dx.doi.org/10.21704/ac.v79i2.1191
Website: http://revistas.lamolina.edu.pe/index.php/acu/index
© Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima - Perú
Presentado: 15/08/2018
Aceptado: 12/12/2018
Alargamiento del raquis del racimo y modicación de algunas características de los
frutos con aplicaciones de ácido giberélico en vid ‘Red Globe’ (Vitis vinifera)
Rachis elongation and modication of some berry characteristics as a result of gibberellic acid
treatments in ‘Red Globe’ grapevine (Vitis vinifera)
María P. Santolalla A.
1
; Jorge Escobedo A.
2*
* Autor de correspondencia
Resumen
En Casma, Perú, racimos orales de vid ‘Red Globe’ en tres estados de desarrollo: E1, E2 y E3, correspondientes a los
códigos 55, 57 y 62 de la escala BBCH, fueron sumergidos en cuatro soluciones de AG
3
: 10, 20, 30 y 40 ppm, además
de un testigo en agua sola, para evaluar en cosecha, su efecto en la longitud del raquis, el número y peso de frutos y el
número de semillas. Con 20 y 40 ppm el raquis aumentó en 22,11 cm en promedio, con 10 y 30 ppm la media fue de
20,04 cm, los testigos registraron 16,6 cm; aplicaciones a panículas más desarrolladas fueron mejores (18,59, 19,72 y
22,06 cm, para E1, E2 y E3). El número de frutos por racimo solo fue más elevado con 20 y 40 ppm (59 en promedio)
en relación con los testigos (46); aplicaciones tardías tuvieron mejor efecto: 41, 53 y 62 bayas para E1, E2 y E3. El peso
individual de los frutos disminuyó con todas las concentraciones de AG
3
(7,56 g en promedio) en comparación con los
testigos (9,91 g); aplicaciones en E2 produjeron menor peso de bayas (6,66 g) que en E1 y E3 (8,71 en promedio). El
número de semillas por fruto fue mayor en los testigos (2,72) disminuyendo con todas las concentraciones de AG
3
: 1,95,
1,55, 1,17 y 0,8 para 10, 20, 30 y 40 ppm; en E2, el efecto inhibitorio (1,21 semillas) fue más fuerte que en E1 y E3 (1,85
semillas en promedio).
Palabras clave: racimo; raquis; panícula; antesis; AG
3
; baya.
Abstract
In Casma, Perú, oral clusters of ‘Red Globe’ grapevine were dipped in four GA
3
solutions: 10, 20, 30 and 40 ppm,
besides a control in water alone, at three different stages of panicle development: E1, E2 and E3, corresponding to codes
55, 57 y 62 of BBCH scale, to evaluate their effects on bunch rachis length, number and weight of fruits and number of
seeds per fruit. Evaluations were made at the harvest. With 20 and 40 ppm GA
3
increase in length of rachis was 22,11
cm on average, followed by 10 and 30 ppm (20,04 cm on average), the control treatments reached 16,6 cm; applications
to more developed panicles were better (18,59, 19,72 and 22,06 cm, for E1, E2 and E3 stages). Number of fruits per
bunch only was higher with 20 and 40 ppm (59 on average) compared to controls (46); development stages of panicles
had a marked effect (41, 53 and 62 berries for E1, E2 and E3). Individual fruit weight was negatively affected by all GA
3
concentrations (7,56 g on average), compared to controls (9,91 g); applications at E2 stage produced berries with lower
average weight (6,66 g) than E1 and E3 (8,71 g on average). Berry seed number was higher in controls (2,72) decreasing
with all GA
3
concentrations, registering 1,95, 1,55, 1,17 and 0,8 seeds per fruit for 10, 20, 30 and 40 ppm; treatments at
stage E2 (1,21 seeds) had a stronger inhibitory effect compared to E1 and E3 stages (1,85 seeds in average).
Keywords: panicle; cluster; bunch; rachis; anthesis; GA
3
.
1
:
2
:
1
Ex-alumna Facultad de Agronomía, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú. Email: arteagasmp@gmail.com
2
Docente. Universidad Nacional Agraria La Molina. Facultad de Agronomía, Lima, Perú. Email: escobedo@lamolina.edu.pe
1. Introducción
Las hormonas vegetales se producen en diversos tejido
de las plantas e intervienen de manera equilibrada como
un factor indispensable para que todos los procesos que
corresponden a las etapas fenológicas ocurran de forma
armónica (Castro y Vieira, 2001; Davies, 2004). Los
niveles endógenos de determinada hormona básicamente
dependen de la magnitud de su producción por la planta, y
sus efectos, en gran medida, están condicionados a factores
climáticos como luz y temperatura y también a la presencia
o concentración de otras hormonas (Coll et al., 2001; Ruiz,
1998). El empleo de reguladores de crecimiento (PGR)
sintéticos, con efectos similares a las hormonas, es una
práctica frecuente en fruticultura pues permite regular o
modicar algunos procesos y generar cambios de algunas
características físicas, químicas o metabólicas (Castro y
Vieira, 2001; Taiz y Zeiger, 2004).
El grupo de reguladores más empleado en el cultivo
de la vid es el de las giberelinas a través de aplicaciones
exógenas del ácido giberélico, generalmente AG
3.
El nivel
de la giberelina endógena al momento de realizar las
aplicaciones de AG
3
tiene un rol decisivo en los efectos que
se esperan. En cultivares sin semilla la giberelina puede
ser detectada en los frutos solo en etapas muy tempranas,
M.P. Santolalla & J. Escobedo A. / Anales Cientícos 79 (2): 436 - 442 (2018)
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durante los primeros 14 días después de la antesis. Por
ello es que el nivel endógeno de la hormona en las bayas
de estos cultivares puede ser un factor limitante de su
desarrollo y responden más ampliamente a las aplicaciones
en estados más avanzados de la primera etapa de su
crecimiento (Coombe, 1960; Weaver, 1961; Lavee, 1987).
En la industria de la uva de mesa las aplicaciones de AG
3
,
con intensidades variables según los cultivares, forman
parte obligatoria de su manejo comercial para alcanzar
los requerimientos de calidad exigidos por el mercado, y
generalmente se buscan tres objetivos: alargamiento de la
inorescencia, raleo de ores e incremento de tamaño de
las bayas (Dokoozlian, 2000; Pires y Botelho, 2001; Abu-
Zahra, 2010; Dimovska et al., 2011; Abu-Zahra y Salameh,
2012; Özer et al., 2012; Dimovska et al., 2014; Vyver-
van der, 2016). El estado fenológico al momento de la
aplicación es fundamental para obtener los resultados que
se esperan y las épocas especícas, generalmente varían
según los cultivares en función de la oración y el tamaño
de las bayas (Christensen, 2000; Dokoozlian, 2000; Hed et
al., 2011; Molitor et al., 2012).
En el cultivar con semilla Cabernet Sauvignon se
ha detectado que entre dos y cuatro semanas después
de plena oración, existen dos picos de producción de
giberelinas, ambos en la fase I de desarrollo de las bayas
y muy relacionados con el número de semillas (Scienza et
al., 1978). Esto determina que los cultivares con semilla
sean mucho más sensibles a las aplicaciones de AG
3
en
pre oración cuando la giberelina endógena aún no existe
o es escaza, y por el contario, generalmente el efecto
es pequeño o menos marcado en los tratamientos post
oración (Lavee, 1987), momento en que hay giberelinas
en abundancia producida por las semillas. Por eso es que
de manera general, el empleo de giberelinas en cultivares
con semilla es limitado (Dokoozlian, 2000). No obstante,
existen una serie de reportes que informan de resultados
variados encontrados en cultivares con semilla con
aplicaciones de AG
3
tempranas (crecimiento de racimos)
e incluso tardías (después del cuajado). En ‘Red Globe’
por ejemplo se logra uniformidad y mayor peso de bayas
cuando se emplean concentraciones de 20 y 40 ppm, dos
semanas después del cuajado, en el momento en que los
frutos tienen de 10 a 12 milímetros de diámetro (Roses y
Valenzuela, 1999; Dokoozlian, 2000). En la variedad Italia,
aplicaciones de entre 0,5 a 50 ppm al inicio de oración
dieron como resultado racimos más sueltos y alargados
y bayas con menor número de semillas, sin embargo
cuando las aplicaciones fueron más tardías (frutos de 8
mm de diámetro), se incrementó el peso de los racimos y
las bayas, pero no hubo aumento de los sólidos solubles
(Guerra et al., 1981; Leão, 2000; Feitosa, 2002). Otros
resultados con esta misma variedad y con sus mutaciones
Benitaka y Brasil, indican que el AG
3
en concentraciones
de 10 a 30 ppm aplicado directamente sobre los racimos
entre 20 y 30 días después de la oración solo resultó
en una mayor rigidez de la epidermis de los frutos y sus
pedicelos, sin afectar signicativamente el tamaño y
forma de las bayas (Pires, 1998; Pires y Botelho, 2001).
En otro cultivar con semillas como Niágara Rosada (Vitis
labrusca), tampoco se modicaron las características del
fruto ni de los racimos cuando se aplicó 100 ppm de AG
3
,
14 días después de la oración (Botelho et al., 2003).
Resultados similares se reportan con el cv. Delaware, con
50 ppm aplicado antes y después de oración, pero cuando
se agregó nitrato de amonio se incrementó el tamaño de
los frutos por un aumento del volumen de las células y
el contenido de sólidos solubles disminuyó ligeramente
(Ungans et al., 2003).
Las variadas respuestas a la aplicación de giberelinas
exógenas conrman que su efecto está supeditado tanto a
factores internos como externos y por lo cual, los momentos
y dosis para lograr los efectos deseados deben de ser
precisados en función del cultivar y de las condiciones
medioambientales, especialmente clima.
Red Globe es una de las principales variedades de uva
de mesa que se cultiva en Perú y la que más se exporta.
Sus bayas son rojas y redondas, de gran calibre, con pulpa
carnosa y consistente y con tres a cuatro semillas. La planta
es de poco a mediano vigor y de producción uniforme. Su
fertilidad generalmente la presenta entre la quinta y sexta
yema. El racimo se caracteriza por ser grande y suelto, con
un pedúnculo largo y no, y un pedicelo rme que otorga
gran resistencia al desgrane (Muñoz y Lobato, 2000;
Vaysse et al., 2001)
Bajo las premisas anteriores, se planicó el siguiente
trabajo de investigación, teniendo como objetivo principal
determinar, en las condiciones de la localidad de Casma, el
efecto de cinco concentraciones y tres épocas de aplicación
de ácido giberélico (AG
3
) en el alargamiento del raquis y
sobre otros parámetros relacionados con características de
calidad del fruto del cultivar de uva de mesa ‘Red Globe’.
2.Materiales y métodos
El experimento fue conducido en la localidad de Casma,
Provincia de Casma, Departamento de Ancash, ubicado
en la zona de la costa central del Perú a una altitud de 38
m.s.n.m., entre abril y septiembre del año 2010, periodo
durante el cual se registraron temperaturas promedio
de 18,9°C. Las plantas experimentales del cultivar Red
Globe injertadas sobre el portainjerto MGT 101-14, de
tres años de edad, formaban parte de un lote comercial
de 5 ha, conducido en el sistema de parrón español con
distanciamientos de 3 x 2,5 m y regado por goteo. Después
de la poda (12 abril) se seleccionaron y marcaron 75
plantas para el experimento.
Los dos factores en estudio y sus niveles correspondientes
fueron los siguientes:
1. Concentración de AG
3
. Cinco niveles: C0, C1, C2, C3
y C4 que corresponden a 0 (testigo), 10, 20, 30 y 40 ppm.
2. Epoca de aplicación. Tres niveles: E1 (15 de mayo, inicio
de crecimiento de panículas), E2 (29 de mayo, panículas
totalmente formadas) y E3 (12 de junio, 20 % de aperturas
orales aproximadamente), equivalentes a los estados 55,
57 y 62 de la escala BBCH (Lorenz et al., 1995).
Alargamiento del raquis del racimo y modicación de algunas características de los frutos con aplicaciones de ácido giberélico en vid ‘Red Globe’
(Vitis vinifera)
Julio - Diciembre 2018
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Como resultado de lo anterior se conformaron 15
tratamientos:
1. E1C0 (testigo) 6. E2C0 (testigo) 11. E3C0 (testigo)
2. E1C1 7. E2C1 12. E3C1
3. E1C2 8. E2C2 13. E3C2
4. E1C3 9. E2C3 14. E3C3
5. E1C4 10. E2C4 15. E3C4
Se emplearon cinco plantas por tratamiento y al inicio
de brotamiento, en cada una se eligieron dos brotes y
en cada uno de estos se marcó una inorescencia como
unidad experimental, de manera que cada tratamiento se
evaluó en 10 inorescencias. La aplicación del regulador
del crecimiento se hizo entre 7 y 9 a.m., por inmersión
individual de las panículas en las respectivas soluciones
(método conocido como “jarreo”) por aproximadamente
cinco segundos, los testigos se sumergieron en agua sola
Las evaluaciones se realizaron a la cosecha y los
parámetros que se evaluaron fueron; longitud del raquis,
número de bayas por racimo, peso de las bayas y número
de semillas por fruto. La longitud del raquis se expresó
como incremento de longitud a partir de la medida inicial
registrada el 14 de mayo, un día antes de la primera
aplicación de la giberelina y la medida nal, el día anterior
a la cosecha. Para evaluar el peso de las bayas y el número
de semillas, a la cosecha se tomaron ocho frutos por racimo
(dos del tercio medio, cuatro de la parte central y dos del
tercio inferior).
El arreglo estadístico fue un Diseño Completamente
al Azar con un Análisis Combinado de dos factores 5 x
3. Los datos fueron sometidos al análisis de varianza por
el programa SAS, aplicando la prueba de Duncan para la
comparación de medias.
3. Resultados y discusión
Longitud del raquis
Considerando el incremento del tamaño del raquis del
racimo como índice de su crecimiento, en todas las épocas de
aplicación, los efectos combinados con las concentraciones
de AG
3
no provocaron alteraciones signicativas en el
tamaño del raquis. Sin embargo, como puede verse en la
Figura 1, los promedios de las épocas muestran diferencias
signicativas entre ellas, con mayores incrementos a medida
que las panículas estuvieron en estados más avanzados de
desarrollo al recibir su respectiva aplicación, siendo la
mejor, con 22,06 cm, cuando las panículas mostraban el
inicio de las aperturas orales (E3). De la misma manera.
independientemente de las épocas, el promedio de las
concentraciones del regulador del crecimiento revela una
inuencia signicativa de todas ellas en relación con los
testigos, destacando C2 y C4 con incrementos de 22,31 y
21,92 cm, respectivamente. Es posible que la aplicación
más tardía coincida con el descenso de la giberelina
endógena que llega al raquis debido a la madurez de las
hojas cercanas y la lejanía cada vez mayor del ápice del
brote en crecimiento en relación con las inorescencias. En
tales circunstancias el aporte de las aplicaciones exógenas
puede ser signicativo, pues tal como anota Scienza et al.
(1978), para ‘Cabernet Sauvignon’, recién 2 y 4 semanas
después de la plena oración, y muy relacionado con
la presencia de las semillas, se presentan dos picos de
producción de la hormona en los frutos recién formados.
Figura 1. Incremento de la longitud del raquis del escobajo.
Promedios de épocas de aplicación y concentraciones
independientes
E1: Inicio de crecimiento de panículas C0: Testigo C1: 10 ppm
E2: Panículas totalmente formadas C2: 20 ppm C3: 30 ppm
E3: Inicio de aperturas orales C4: 40 ppm
El efecto positivo del AG
3
en el alargamiento de los
racimos está documentado desde hace varios años, tanto
para variedades de mesa como para vino, pero la respuesta
varía según las dosis, los cultivares y el momento de
aplicación, aunque el mayor crecimiento del raquis y de
los pedicelos parece que, como en el presente trabajo, se
logra con aplicaciones tardías (Weaver y McCune, 1962;
Benavente, 1988; Hernández y Vargas, 1993; Coelho et al.,
2004, Koukourikou et al., 2015; Acheampong et al., 2017).
No obstante, algunas veces, como lo reportado para los
cultivares Tokay y Zinfadel por Weaver y Pool (1971), las
aplicaciones de giberelinas para ralear frutos no tuvieron
inuencia en la longitud de los racimos.
Número de bayas por racimo
De acuerdo a lo que puede observarse en la Figura 2A, en
la época de aplicación temprana (E1), las concentraciones
de 10 y 30 ppm dieron como resultado un menor número de
bayas que alcanzaron diferencias estadísticas signicativas
en relación con el testigo, mientras que con las otras dos
concentraciones las cifras fueron similares al testigo. Sin
embargo en la segunda y tercera época de aplicación (E2 y
E3), el efecto registrado fue un incremento del número de
bayas de los racimos, que alcanzó diferencias estadísticas
con los testigos para 30 ppm en E2 y para 20 y 40 ppm en
E3.
Los promedios de cada factor, Figura 2B, indican,
que un mayor número de bayas en los racimos fue
inuenciado por las dos últimas aplicaciones, destacando
signicativamente la más tardía que registró un promedio
de 62 bayas por racimo. Igualmente más bayas se formaron
por efecto de las concentraciones de 20 y 40 ppm (con 61
y 57 bayas).