Anales Cientícos, 79 (2): 360 - 367 (2018)
ISSN 2519-7398 (Versión electrónica)
DOI: http://dx.doi.org/10.21704/ac.v79i2.1248
Website: http://revistas.lamolina.edu.pe/index.php/acu/index
© Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima - Perú
Presentado: 12/07/2018
Aceptado: 12/12/2018
Insumos orgánicos en la preparación de sustratos para el crecimiento de Dianthus
chinensis y Fuchsia sp.
Organic Materials In Substrate Conditioning For Growing to Dianthus chinensis y Fuchsia sp.
Juan Carlos Jaulis C.
1
; Alejandro Pacheco A.
2
; A. Martinez V.
3
; Sarita Moreno Ll.
4
Resumen
El objetivo de la presente investigación fue evaluar el crecimiento y desarrollo de Dianthus chinensis y Fuchsia sp. en
contenedores cuya composición de sustratos son insumos orgánicos. Los tratamientos evaluados fueron: tierra de chacra-
aserrín 1:1 (T1), tierra de chacra-compost 1:1(T2), tierra de chacra-musgo 1:1(T3), compost-aserrín 1:1(T4), compost-
musgo 1:1(T5), estiércol de caballo-aserrín 1:1(T6) y estiércol de caballo-musgo 1:1(T7). Se usó un diseño de bloques
completos al azar (DBCA), siete tratamientos, tres repeticiones, ocho unidades en cada tratamiento, para cada especie
evaluada. Para la comparación de medias se utilizó la prueba estadística de Duncan a un nivel de signicancia de 0,05.
Se utilizaron clavelinas de 30 días, con dos hojas, cuya propagación fue por semilla botánica, mientras que la Fuschia
utilizadas tenían tres pares de hojas, ocho centímetros de altura y fueron propagadas por esqueje, ambas bajo condiciones
de invernadero. El mejor tratamiento fue el T5, que ofreció las mejores propiedades físicas y químicas para el buen
crecimiento y desarrollo de Dianthus chinensis (clavelina) y Fuchsia sp. (Fuchsia) en las variables de crecimiento,
biomasa y rendimiento evaluadas. En ambos cultivos los T1, T4 y T6 tuvieron menores rendimientos en las variables
evaluadas debido a la presencia de sales, en concentraciones perjudiciales para el crecimiento y desarrollo del cultivo,
que contiene los insumos tierra de chacra, compost y estiércol de caballo.
Palabras clave: Dianthus chinensis; Fuchsia sp.; musgo; aserrín.
Abstract
The objective of the present investigation was to evaluate the growth and development of Dianthus chinensis and Fuch-
sia sp. in containers whose composition of substrates are organic inputs. The treatments were evaluated: earth of cha-
cra-sawdust 1: 1 (T1), land of chacra-compost 1: 1 (T2), earth of chacra-moss 1: 1 (T3), compost-sawdust 1: 1 (T4),
compost-moss 1: 1 (T5), horse manure-sawdust 1: 1 (T6) and horse-moss manure 1: 1 (T7). A randomized complete
block design (DBCA) was used, seven treatments, with three repetitions, eight units in each treatment, for each evaluated
species. For the comparison of means, Duncan’s statistical test was used at a signicance level of 0,05. Clavelins were
used for 30 days and with two leaves, whose propagation was by botanical seed, while the Fuschia used had three pairs of
leaves, eight centimeters high and were propagated by cutting, both under greenhouse conditions. The best treatment was
T5, which offered the best physical and chemical properties for the good growth and development of Dianthus chinensis
(Clavelina) and Fuchsia sp. (fuchsia) in the variables of growth, biomass and yield evaluated. In both crops, T1, T4 and
T6 had lower yields in the evaluated variables due to the presence of salts, in concentrations that are detrimental to the
growth and development of the crop, which contains the inputs of farmland, compost and horse manure.
Keywords: Dianthus chinensis; Fuchsia sp.; moss; sawdust.
1
Departamento de Horticultura, Facultad de Agronomía, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú. E-mail: jjaulis@lamolina.edu.pe
2
Departamento de Horticultura, Facultad de Agronomía, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú. Email: aari@lamolina.edu.pe
3
Investigador independiente, Lima, Perú. Email: marva0781@hotmail.com
4
Departamento de Horticultura, Facultad de Agronomía, Universidad Nacional Agraria La Molina, Lima, Perú. Email: saritamoreno@lamolina.edu.pe.
1. Introducción
En los últimos años el cultivo de plantas ornamentales ha
tomado mayor importancia en el Perú (Jaulis y Pacheco,
2015), debido al interés por el cuidado y conservación
del medio ambiente, que conlleva a mejorar la calidad de
vida de la población. La OMS (Organización Mundial de
la Salud) recomienda 9 m
2
de áreas verde/habitante para
una buena calidad de vida (RPP, 2017). Sin embargo, a
setiembre del 2016 Lima contó con 2,71 m
2
de área verde/
habitante, valor inferior a lo recomendado por la OMS
(Instituto Metropolitano de Planicación, 2012). Por ello,
las autoridades públicas han dispuesto políticas para la
creación e implementación de espacios con vegetación,
donde las personas se recreen de manera segura y saludable;
incrementado la producción de plantas ornamentales en
los viveros públicos y privados con el n de atender la
creciente demanda (Armijos y Barrezueta, 2016).
Los cultivos intensivos de plantas ornamentales han
impulsado la producción de ores en contenedores,
con diversos materiales, conocidos como sustratos, que
J. C. Jaulis et at. 79 (2): 360 - 367 (2018)
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desplazaron la producción tradicional del cultivo en
suelo. Un sustrato es el material sólido natural, de síntesis
o residual, orgánico o mineral, puro o mezclado (Fortis-
Hernández et al., 2012) que en un contenedor permite
el anclaje del sistema radical, da soporte a la planta e
interviene o no en su nutrición (Avenza, 2018). Los
sustratos se clasican en inertes, si solo brindan soporte
a la planta, y activos, si proporcionan además nutrimentos
(Pastor, 2000; Abad et al., 2005). Los estudios de sustratos
señalaban que la obtención de plantas y ores con calidad
alta dependía en gran parte de las características físicas y
químicas del sustrato (Ansorena, 1994; Cabrera, 1999).
El cultivo industrial de plantas ornamentales
comprende una serie de prácticas culturales, donde la
selección y el manejo de los sustratos inuye en la calidad
de la planta (Valenzuela et al., 2014). La importancia de
la selección y la correcta manipulación de los insumos
para el sustrato reside en las funciones básicas que debe
cumplir como proveer agua, permitir el intercambio
gaseoso hacia las raíces, ser reservorio de nutrimentos y
brindar soporte físico para las plantas (Handreck y Black,
2002). También, debe ser amortiguador de los cambios
ambientales bruscos que podrían afectar el crecimiento de
los cultivos (Pérez et al., 2016). Además, debe cumplir con
características físicas (elevada capacidad de retención de
agua fácilmente disponible; suciente suministro de aire;
buena distribución de tamaño de partículas; baja densidad
aparente; elevada porosidad total; estructura estable y
contracción reducida) y químicas (baja a moderada CIC,
balance de nutrientes asimilables, baja salinidad, pH
moderadamente ácido, elevada capacidad tampón, mínima
velocidad de descomposición) adecuadas que representan
una alternativa para sustituir sustratos comerciales de alto
costo e impacto ambiental negativo (Gayosso-Rodríguez et
al., 2018). Adicionalmente, Abad et al. (2005) reportaron
que debe ser fácil de mezclar; humectar, desinfectar, estar
libre de semillas de malezas; nematodos y otros patógenos.
Por ello, en las últimas décadas, en Latinoamérica se
evaluaron diversos sustratos orgánicos que son ecológicos,
económicos y de disponibilidad local (Gayosso et al.,
2016). Una opción según Valenzuela et al. (2014) son
los residuos, subproductos agroindustriales y materiales
subvalorados que, al ser incorporados a los sistemas
productivos agrícolas como sustratos, se convierten en una
alternativa para la producción intensiva.
El musgo es un sustrato (Huarcaya, 2014), cuyo
precio cada año incrementa, su extracción genera un
impacto ambiental negativo (Eltelégrafo, 2017), por ser
cosechado desde la raíz, dejando el suelo desnudo de las
zonas altoandinas que, en época de lluvia, diciembre a
marzo, generará erosión hidrica. Por lo tanto, ante la alta
demanda de musgo, se tienen otras alternativas como:
estiércol de caballo, cascarilla de arroz, compost, cascarilla
de café, aserrín, entre otros insumos, que al mezclarlos
en proporciones adecuadas pueden servir como sustrato
(VIFINEX, 2002).
El aserrín, es un material localmente disponible,
producto de los aserraderos (Juárez et al., 2001), muy
utilizado en viveros pequeños y su uso como sustrato es
recomendado por diversos autores (Barzegar et al., 2015;
Pineda-Pineda et al., 2012), por los buenos resultados en
la producción de plantas de diferentes especies (Burés,
1997; Hartmann y Kester, 1998), como Capsicum annum
L. (Barzegar et al., 2015), Solanum lycopersicum L.
(Vargas et al., 2014) entre otros. Los resultados indicaron
que su utilización como sustrato es una alternativa para
el cultivo de plantas en contenedor (Gayosso-Rodríguez
et al., 2018). Sin embargo, presenta algunas desventajas
como una alta relación carbono-nitrógeno, liberación
de sustancias totóxicas que pueden inhibir o dañar la
formación y crecimiento del sistema radicular afectando el
desarrollo del cultivo.
Por otra parte, el compost es producto de la degradación
de residuos orgánicos (Oviedo-Ocaña, 2012) puede
utilizarse como sustituto de otros elementos orgánicos
como la turba, contiene nutrientes, mejora la estructura del
suelo, la fertilidad y el crecimiento de las plantas; de esta
manera, se contribuye con la sostenibilidad de la producción
agrícola y con la mitigación del impacto generado por el
manejo del residuo (Zurbrügg et al., 2005). Mientras que,
según Jardinería (2016) el estiércol de caballo, es uno de
los mejores abonos para que las plantas crezcan sanas y
fuertes, por el aporte de nutrientes al suelo (Palacios,
2007), el incremento en la retención de humedad y por el
incremento de la actividad biológica (Yagodín, 1986).
Por lo anterior, el presente trabajo tuvo como objetivo
evaluar el crecimiento y desarrollo de Dianthus chinensis
y Fuchsia sp. con diferentes insumos orgánicos (musgo,
aserrín, estiércol de caballo, compost) en la preparación de
sustratos para contenedores.
2. Materiales y métodos
La presente investigación se desarrolló durante siete meses,
desde octubre a mayo, en el invernadero del Programa de
Investigación en Plantas Ornamentales de la Universidad
Nacional Agraria La Molina (UNALM), Lima, Perú.
Ubicada geográcamente a una latitud de 12° 06´ S,
longitud 76° 57´ O y altitud 243,7 m.s.n.m. Ubicado dentro
un desierto subtropical árido caluroso según el sistema
modicado de Koppen (Garcia, 2004), con temperatura
media anual de 18,5
o
C, radiación anual de 186,5 cal-g*
cm
-1
* día
-1
, humedad relativa anual de 85 % en peso y
precipitación anual acumulada de 6 mm.
Los insumos utilizados fueron: compost, musgo, tierra de
chacra, aserrín y estiércol de caballo, que son comúnmente
utilizados en la producción de plantas ornamentales en
el Perú. Previo a su utilización, se realizó un análisis de
caracterización en el Laboratorio de Análisis de Suelos,
Plantas, Aguas y Fertilizantes (LASPAF) de la facultad de
Agronomía de la UNALM (Tabla 1).
Insumos orgánicos en la preparación de sustratos para el crecimiento de Dianthus chinensis y Fuchsia sp.
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Tabla 1. Características químicas y físicas de los insumos utilizados para la preparación de sustratos
Insumos pH CE (dS/m) M.O. (%)
CIC
(meq/100g)
Hd
(%)
Clase
textural
DP
(mm)
Aserrín 7,46 1,67 80,90 22,00 45,04 0,5
Compost 7,29 4,69 29,17 36,16 29,98 6
Musgo 6,31 0,69 53,13 20,80 73,60 20
Estiércol de caballo 8,41 20,70 55,45 42,00 17,20 2
Tierra de chacra 7,27 3,63 1,09 12,16 Franco
Fuente: Laboratorio de Análisis de Suelos, Plantas, Aguas y Fertilizantes del departamento de Agronomía de la UNALM (2009).
CE= conductividad eléctrica, MO= materia orgánica, CIC= capacidad de intercambio catiónico. Hd= humedad, DP= diámetro de partícula.
que tenían 30 días de edad, dos hojas y cuya propagación fue
por semilla botánica, mientras que las Fuschias utilizadas
tenían tres pares de hojas, ocho centímetros de altura y
fueron propagadas por esqueje, ambas bajo condiciones de
invernadero. Se plantó un individuo por contenedor de 10”
x 11”. Los riegos fueron frecuentes y ligeros de acuerdo a
las condiciones climáticas, se realizó dos deshierbos para
controlar las malezas y se aplicó insecticidas (metomil al
90% polvo soluble, clorpirofos 278g L
-1
y dimetoato 22g
L
-1
) para prevenir la presencia de plagas.
3. Resultados y discusión
Caracterización de sustratos
En la Tabla 2 se presenta las características químicas y
físicas de los sustratos evaluados. Los resultados de pH
obtenidos en la presente investigación, indican que el
tratamiento T5 fue el único sustrato que presentó un valor
(7,11), valor cercano al óptimo, según lo recomendado por
Abad (1993) y el reporte de López-Baltazar et al. (2013),
quienes señalan que el rango óptimo de pH es de 5,2 a
6,3. El resultado obtenido fue producto de la fase termóla
de producción de compost, por la liberación de aminas,
producto de la degradación de compuestos orgánicos
como proteínas, bases nitrogenadas (Tortarolo et al., 2008)
estabilizándose el compost. Respecto al musgo (Distichia
muscoides) que crece en zonas altoandinas húmedas,
presentó un pH de 6,31 (ligeramente ácido), su naturaleza
ácida se debe a las paredes de sus células que atrapan
gran cantidad de iones básicos (Ca
+
, Mg
+
, Na
+
) y liberan
iones H
+
, haciendo de su entorno un medio ácido que es
adecuado para su crecimiento y desarrollo.
El experimento se condujo bajo un Diseño de Bloques
Completos al Azar (DBCA) con tres bloques, siete
tratamientos, tres repeticiones, con ocho unidades cada
tratamiento, para cada especie evaluada. Para el análisis de
las variables evaluadas se realizó el análisis de variancia
(ANVA) y la comparación de medias se realizó mediante la
prueba estadística de Duncan, con un nivel de signicancia
de 0,05.
Los tratamientos fueron: tierra de chacra-aserrín
1:1(T1), tierra de chacra-compost 1:1(T2), tierra de chacra-
musgo 1:1(T3), compost-aserrín 1:1(T4), compost-musgo
1:1(T5), estiércol de caballo-aserrín 1:1(T6) y estiércol de
caballo-musgo 1:1(T7) para cada ensayo.
Las variables que se evaluaron al nalizar el
experimento fueron: altura de planta (cm), medida desde
el cuello hasta la yema terminal más alta (cm); diámetro de
tallo, medido a un 1 cm del cuello de planta (cm), número
de hojas (unidad), número de raíces total por planta
(unidad), número de brotes (unidad). El conteo de número
de ores se realizó desde la aparición de la primera or
hasta culminar el ensayo (unidad).
La preparación de los sustratos consistió en realizar
mezclas con los insumos, en proporciones de 1:1. Los
sustratos fueron pesados en bolsas de polipropileno de
10” x 11” pulgadas de acuerdo a la proporción indicada,
se colocaron en distintas bolsas, se realizó la mezcla hasta
que todo el sustrato quedó homogéneo.
Las especies ornamentales utilizadas en el desarrollo
de la presente investigación fue la clavelina (Dianthus
chinensis) y la Fuchsia (Fuchsia sp.), especies ornamentales,
una de estación y la otra perenne. Se utilizaron clavelinas
Tabla 2. Características químicas y físicas de los sustratos evaluados
Tratamientos Proporción pH
CE
dS.m
-1
CIC
Meq.100g
-1
MO
%
DA
g.cm
-3
DR
g.cm
-3
D
g.cm
-3
MRH
%
Tierra de chacra-aserrín 1:1 7,33 3,04 11,20 17,21 0,65 1,88 64,43
Tierra de chacra-compost 1:1 7,28 5,17 18,08 8,19 0,84 2,18 90,65
Tierra de chacra- musgo 1:1 7,36 3,65 11,52 1,84 1 2,18 87,58
Compost-aserrín 1:1 7,41 3,09 32,48 45,16 0,36 174,56
Compost-musgo 1:1 7,11 3,52 40,00 37,85 0,21 202,45
Est. de caballo-aserrín 1:1 8,13 11,1 30,80 65,25 0,20 217,67
Est. de caballo-musgo 1:1 8 15,7 45,60 58,79 0,10 301,81
Fuente: Laboratorio de Análisis de Suelos, Plantas, Aguas y Fertilizantes del departamento de Agronomía de la UNALM (2009).
CE= conductividad eléctrica, CIC= capacidad de intercambio catiónico, MO= materia orgánica, DA= densidad aparente, DR= densidad real, D=
densidad, MRH= máxima retención de humedad.
J. C. Jaulis et at. 79 (2): 360 - 367 (2018)
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Conductividad eléctrica (CE)
El Tratamiento T1 presentó la menor C.E. (3,04 dSm
-1
),
ello se debió a la composición del sustrato que resultó de
la mezcla de tierra de chacra (3,63 dSm
-1
) y aserrín (1,67
dSm
-1
). Asimismo, los Tratamientos 3, 4 y 5 se encuentran
dentro del rango deseable de acuerdo con el reporte de
Cabrera (1999). Mientras que el T2 presentó una salinidad
moderada, característica que se atribuye al estiércol de
caballo (20,70 dSm
-1
), materia orgánica utilizada para
la elaboración del compost. Sin embargo, al realizar el
proceso de compostaje, el lavado disminuyó la cantidad
de sales disminuyendo su conductividad eléctrica a 4,69
dSm
-1
pero al realizar la mezcla con tierra de chacra la CE
fue de 5,17 dSm
-1
.
Capacidad de intercambio catiónico (CIC)
Los resultados de la investigación (Tabla 2) indican que
los sustratos compuestos por insumos orgánicos presentan
mayor CIC (mayor a 20 meq100g
-1
) en comparación de los
compuestos por insumos inorgánicos (tierra de chacra, con
CIC = 12,16 meq100g
-1
), concordando con Burés (1998);
Handreck y Black (2002) quienes indican que los materiales
orgánicos presentan cuatro a cinco veces más CIC que los
compuestos de materiales minerales. Dicho resultado se
debe porque en los suelos la reactividad está dada por el
área supercial y la carga de la supercie es producto del
proceso de sustitución isomórca e ionización de grupos
funcionales, siendo inuenciados por el factor pH (Mengel
y Kirkby, 2004).
Materia orgánica (MO)
En la Tabla 2 se presenta el porcentaje de MO de los
sustratos, observándose diferencias entre tratamientos
debido a la composición de los insumos. El T6 presentó el
mayor porcentaje de MO (65,25 %), seguido del T7, con
58,79 %; T4, con 45,16 % y el T5, con 37,85 %. Mientras
que los T1, T2 y T3 presentaron el menor porcentaje de
materia orgánica debido que contenían tierra de chacra.
Densidad aparente y real
De los siete tratamientos, el T3 presentó la mayor densidad
aparente (1 g cm
-3
), mientras que el T1 y T2 presentaron
la menor densidad aparente, con 0,65 g cm
-3
y 0,84 g
cm
-3
respectivamente (Tabla 2), resultado mayor a lo
recomendado por Abad y Noguera (2000) para el cultivo
de plantas en contenedor en invernaderos (0,15 g cm
-3
),
Baudoin et al. (2002) recomienda 0,22 g cm
-3
mientras
que Quintero et al. (2011) reportaron 0,50 a 0,75 g cm
-
3
. Asimismo, es importante determinar la porosidad del
sustrato, propiedad física de gran importante en horticultura
ornamental (Iskander, 2002).
De los tratamientos, el T1 presentó el valor más bajo
(1,88 g cm
-3
) mientras que el T2 y T3 presentaron valores
iguales, con una densidad real de 2,18 g cm
-3
, encontrándose
dentro del nivel óptimo recomendado (1,45 2,65 g cm
-
3
) por Abad (1993) para sustratos. Esta propiedad física
está determinada por la composición de las partículas
que constituyen el sustrato, teniendo en todos los casos
un 50 % de materia orgánica (aserrín, compost y musgo)
ocasionando que sus valores sean relativamente bajos.
Densidad
En la Tabla 2 se observa que el T4 presenta la mayor
densidad (0,36 g cm
-3
) seguido del T5 (0,21 g cm
-3
), T6
(0,2 g/cm
3
) y T7 (0,1 gcm
-3
). Los resultados obtenidos se
debieron a los insumos orgánicos que fueron utilizados
en la preparación del sustrato. La materia orgánica se
descompone y mineraliza para ser absorbido por el cultivo,
disminuyendo el volumen del sustrato presente en el
contenedor, alterando signicativamente las propiedades
físicas en el tiempo. Para Mascarini et al. (2012) la
densidad del sustrato depende del porcentaje de porosidad,
esta característica afecta directamente la velocidad de
ltración del agua y la retención de la humedad, siendo la
característica física más signicativa para la horticultura
ornamental en contenedor. Sin embargo, es importante que
un porcentaje de los poros no estén cubiertos por agua,
para permitir la oxigenación de las raíces y el intercambio
de gases entre la atmósfera y sustrato; para lo cual Morales
y Casanova (2015) sugieren que el sustrato debe contener
entre 10 a 30 % de aire.
Máxima retención de humedad
Los T1, T2 y T3 presentaron menores valores de retención
de humedad con 64,43; 90,65 y 87,58 % respectivamente,
en comparación con los T4, T5, T6 y T7 que presentan
174,56 %; 202,45; 217,67 y 307,81 % respectivamente.
Los mayores porcentajes de retención lo obtuvieron
los sustratos conformados por insumos orgánicos. Sin
embargo, Morales y Casanova (2015) reportaron que
la mezcla de materiales orgánicos con inorgánicos, con
partículas mayores a 1 mm respecto al orgánico, favorecen
la formación de poros que a su vez favorecen la retención
de humedad. Por ello, Ansorena (1994) y Urrestarazu
(2015) indican la necesidad de considerar el porcentaje de
retención de humedad al seleccionar el sustrato.
Clavelina (Dianthus chinensis)
En la Tabla 3 se muestra los resultados de las variables
evaluadas en el Dianthus chinensis que fueron: altura de
planta (Ap), número de hojas por planta (N°h), número
de brotes por planta (N°b), diámetro de tallo por planta
(Dt), número de raíces por planta (N°r) y número de ores
por planta (N°f). El T5 mostró la mejor respuesta en todas
las variables evaluadas en comparación con los demás
tratamientos. En relación a la altura todos los tratamientos
a excepción del T4 alcanzaron una altura que se encuentra
entre 15 a 20 cm, rango reportado por Sakata Seed
Sudamerica ltda (2011), similar resultado reportó Oberpaur
et al. (2010) al cultivar lechuga en sustratos compuestos
por mezclas de musgo-humus (60-40 %) y musgo-compost
(60-40 %), siendo estas proporciones parecidas a la que
utilizamos en el cultivo de clavelina.
Insumos orgánicos en la preparación de sustratos para el crecimiento de Dianthus chinensis y Fuchsia sp.
Julio - Diciembre 2018
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Tabla 3. Variables evaluadas en Dianthus chinensis en diferentes sustratos
Tratamientos
T
A p
(cm)
N° h
(und)
N° b
(und)
D t
(cm)
N° r
(und)
N° f
(und)
Tierra de chacra- aserrín T1 16,27 abc 19,66 d 2,91 cd 0,24 d 5,11 e 07,33 e
Tierra de chacra-compost T2 17,63 ab 69,50 b 3,83 b 0,34 b 9,22 b 48,58 ab
Tierra de chacra-musgo T3 19,04 a 67,08 b 3,75 b 0,36 b 8,44 bc 42,25 bc
Compost-aserrín T4 13,66 c 38,00 c 3,83 b 0,27 cd 6,33 de 22,27 d
Compost-musgo T5 19,12 a 91,66 a 4,91 a 0,44 a 14,22 a 56,66 a
Estiércol de caballo-aserrín T6 16,27 abc 23,33 d 2,50 d 0,28 c 8,22 bc 09,30 e
Estiércol de caballo-musgo T7 14,75 bc 62,41 b 3,58 bc 0,33 b 7,11 cd 33,58 c
Cada par de tratamientos con la misma letra no son signicativos al nivel de 0,05 % (Prueba de Rango Múltiple Duncan).
Ap= altura de planta, N°h= número de hojas por planta, N°b=número de broes por planta, Dt=diámetro de tallo por planta, N°r= número de raíces por
planta, N°f= número de ores por planta.
El resultado favorable obtenido se debió a la composición
del sustrato (compost y musgo). El musgo por ser de la
zona altoandina fría, al ser utilizado en condiciones de
altas temperaturas y bajo la presencia de microorganismos
se acelera el proceso de descomposición y mineralización;
facilitando la disponibilidad de los nutrientes necesarios en
el sustrato. Sin embargo, Valenzuela et al. (2003) reportó
que cuando el sustrato está compuesto solo por compost el
tamaño de la planta se ve afectado negativamente debido al
pH alcalino que perjudica la disponibilidad de nutrientes.
La presencia de sales en los insumos tierra de chacra,
compost y estiércol de caballo provocaron desórdenes
siológicos, desequilibrios iónicos, disminución en el
potencial hídrico del medio nutritivo y restricción de
la absorción de agua por las raíces. Las presencias de
aserrín en estos tratamientos contribuyeron al incremento
de la relación C/N de 80-150 (Stoffella & Kahn, 2005),
originando la competencia de los microorganismos
descomponedores de la materia orgánica con la raíz por
tomar el nitrógeno. Dicho resultado es corroborado por
Gene (2010) quien determinó que el clavel es un cultivo
susceptible a la deciencia de nitrógeno, teniendo como
resultado nal un menor número de hojas.
Fucsia (Fuchsia sp.)
En la Tabla 4 se muestra los resultados de las variables
evaluadas en la Fuchsia sp. por tratamiento, donde el T5
mostró la mejor respuesta en todas las variables evaluadas
en comparación con los demás tratamientos. Arancibia
(1993), en un ensayo que realizó con Fuchsia y Tagetes
obtuvo un mejor crecimiento y desarrollo
de los cultivos con el sustrato que estuvo
compuesto por tierra de hoja más 10 %
de humus de lombriz. Los resultados
obtenidos coinciden con Sarmiento
(2011) quien reporto mejores resultados
para el cultivo de maíz y acacia con el
sustrato elaborado de la corteza de pino
compostada; ello se debió, porque la
materia orgánica al estar compostada
disminuye la relación C/N, debido a
la actividad de los microorganismos
presentes en la compostación que
van degradando los compuestos
carbonatados como la lignina y se van transformando en
compuestos más simples que pasan a ser constituyentes de
las bacterias, y estas al morir quedan disponibles para ser
tomadas por las raíces ya están compuestas de proteínas y
enzimas que las planta pueden absorber.
El T5 llegó a producir 31,91 ores, resultado favorable
en comparación con los demás tratamientos. Los T2,
T3 y T7 llegaron a producir 9,58; 7,25 y 9,72 ores
respectivamente, resultado inferior al T5. Sin embargo,
los T1 y T6 no llegaron producir ores. Ello se debió a
los insumos utilizados en los sustratos, cuyos valores de
conductividad eléctrica de 3,63 dSm
-1
(tierra de chacra);
4,69 dSm
-1
(compost) y 20,70 dSm
-1
(estiércol de caballo)
originan una situación crítica de sales solubles que
incrementa la presión osmótica en la solución acuosa.
Consecuencia de ello, la planta presenta desórdenes
siológicos, desequilibrios iónicos y disminución del
potencial hídrico de la solución acuosa; restringiéndose
la absorción de agua y sales minerales por parte de la
raíz (Mengel y Kirkby, 2004). También se observó una
alta relación C/N 80-150 (Stoffella & Kahn, 2005) por la
presencia del aserrín que provoca deciencia de nitrógeno
en la solución nutritiva. Sin embargo, Ortega et al. (2010)
encontró que el sustrato cuya mezcla es aserrín con
lombricomposta tiene efectos similares a la turba en cuanto
a altura, diámetro de tallo y mayor peso seco; esto puede
deberse a que el aserrín que se utilizó en dicho ensayo fue
compostado previamente, por lo que esta materia orgánica
presentó una relación C/N más baja.
Tabla 4. Resumen de las variables evaluadas en Fuchsia sp. en siete
diferentes sustratos
Tratamientos T
A p
(cm)
N° h
(und)
D t
(cm)
N° r
(und)
N° f
(und)
Tierra de chacra- aserrín T1 15,71 e 09,66 d 0,34 d 3,11 d 0 c
Tierra de chacra-compost T2 62,02 a 18,08 ab 0,77 ab 6,11 abc 9,58 b
Tierra de chacra-musgo T3 60,64 a 18,41 ab 0,72 b 7,22 a 7,25 b
Compost-aserrín T4 41,87 c 09,91 d 0,44 c 4,11 cd 0 c
Compost-musgo T5 60,90 a 19,58 a 0,79 a 6,66 ab 31,91a
Estiércol de caballo-aserrín T6 24,33 d 13,00 c 0,34 d 3,11 d 0 c
Estiércol de caballo-musgo T7 53,15 b 15,83 b 0,71 b 5,11 bcd 9,72 b
Cada par de tratamientos con la misma letra no son signicativos al nivel de 0.05% (Prueba de
Rango Múltiple Duncan).
Ap= altura de planta, N°h= número de hojas por planta, Dt=diámetro de tallo por planta, N°r=
número de raíces por planta, N°f= número de ores por planta.
J. C. Jaulis et at. 79 (2): 360 - 367 (2018)
365
4. Conclusiones
El mejor sustrato es la mezcla de compost-musgo, con
dicha mezcla se obtendrá mejor altura, número de hojas,
diámetro de tallo, número de raíces y ores por planta
en las dos especies ornamentales Dianthus chinensis y
Fuchsia sp. mientras que con mezclas para ambos cultivos
los T1 (tierra de chacra-aserrín), T4 (compost-aserrín) y
T6 (estiércol de caballo-aserrín) que presentaron como
insumos tierra de chacra, compost y estiércol de caballo
se tendrá menor rendimiento en las variables crecimiento
y rendimiento, debido principalmente a la presencia de
sales en concentraciones perjudiciales para el crecimiento
y desarrollo del cultivo. Así mismo, la presencia de aserrín
en los tratamientos mencionados, afectó la disponibilidad
de nutrientes en la solución acuosa.
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